Paraguay y Taiwán avanzaron en mayo de 2026 en un centro de cómputo de IA soberana. La lógica combina la base energética paraguaya con capacidades tecnológicas taiwanesas, pero el valor final dependerá de mucho más que electricidad.
El Banco Mundial organiza las bases de la IA alrededor de cuatro C: Connectivity, Compute, Context y Competency. La infraestructura, el cómputo, los datos y usos locales, y las capacidades humanas deben avanzar juntos para sostener una economía de IA.

